Nuevamente tarde, pero aquí al fin, con el relato del penúltimo partido del KVR en la primera división de la Bunteliga. Antes de pasar a lo acontecido en ese match, permítanme decirles que el equipo ha jugado ya un segundo partido, contra los Rosettentango, con resultado 1-1. Lamentablemente no pude concurrir a dicho encuentro por un hecho fortuito que paso y contarles brevemente.
El domingo anterior estaba aburrido en casa y decidí que sería bueno ir por primera vez a ver al equipo local en la Bundesliga, el Alemannia Aachen. Chequeé el fixture y quiso el destino que jugaran de local, contra el Freiburg. Prometí ser breve y suelo cumplir las promesas: tuve que aguantar un partido típico alemán, es decir, todos jugadores que bien podrían representar a algún país en los 100 metros llanos en los próximos juegos olímpicos, pero que sin dudas serían repudiados si se presentasen a jugar, por ejemplo, un partidito informal en cualquier playa brasilera. Resultó 1-0 para los locales (que gastaron más euros en pintar propagandas en los buses que en comprar jugadores), y un mareo importante para mí, mezcla de la gran cantidad de cerveza que ingerí en la tribuna y de la descompostura que me generó ver a esos muchachos tratar tan mal la pelota. Salí del estadio no sé cómo, y me subí al primer tren que pasó. Lo último que recuerdo es la cara de los hicnhas sonrientes (la misma cara cuando ganan, empatan o pierden por goleada…cara de haber bebido mucha cerveza). Me dormí unos instantes y cuando abrí los ojos, necesité sólo unos segundos para comprobar que habían sido no unos sino muchos instantes. Era de noche, y el paisaje había cambiado notablemente. Me bajé en un lugar llamado Oberstdorf, y con mi pobre alemán pregunté cuán lejos de Aachen estábamos. La respuesta vino a coincidir con mis más internos temores: había dormido más de 10 horas (también lo podría haber adivinado por el dolor de mi cuello, debido a la mala posición en el tren), y estaba en Austria. No voy a entrar en detalles de cómo siguió todo, tan sólo les diré que me dormí de nuevo en la estación y al día siguiente, tomé un tren con destino a casa. Sé que les sonará extranio, y hasta difícil de creer, por lo que me traje un testimonio gráfico:
La cuestión es que arrivé a Aachen pasadas las 20:30 y por eso me perdí el partido. Una vez explicada mi ausencia, paso a hablarles del mejor partido del KVR desde que lo sigo: el partido contra los Schloss Schönau 69ers. Como dato destacado les digo que en la zona de grupos ya se habían enfrentado, resultando en victoria para los alemanes, y siendo además el único partido que había perdido el KVR en lo que va del año. La formación fue parecida a la del partido por la copa, con un solo cambio: la vuelta del goleador Marcos por Elías. O sea:
Apenas comenzado el encuentro los visitantes se fueron con todo al ataque y en una contra al minuto de juego, luego de una jugada entre Enzo y Marcos se vino el primer córner para los latinos. El arquero cortó el centro y salió rápido para el medicampo. La sorpresa de los alemanes fue grande, pues arrancaron como para comerse crudos a nuestros muchachos, y se vieron desbordados por la situación. Hasta los 5 minutos fue todo del KVR, cortando juego en el medio y haciendo transpirar a la defensa con ataques punzantes. A los 5’ precisamente Enzo enganchó y probó al arco; falló pero el rebote lo tomó José Luis muy cerca de la valla y casi la manda a la red. Medio minuto después Marcos tuvo una bola mano a mano con el arquero y tiró desviado. Avisaba el KVR con sus dos delanteros en menos de un minuto. A los 7’ y a los 8’ sendos ataques terminaron con Marcos forzando a toda la defensa. Hasta ese momento el dominio del equipo se había contagiado en todo el campo, y se veía un buen toque a raz del piso de todos, saliendo con la bola limpia desde abajo, pasando bien tratada por el medio y terminando en los pies de los asesinos seriales Marcos y José Luis. Los alemanes que creyeron un trámite el encuentro a priori, se notaban confundidos e incluso se gritaban entre ellos. A los 12’ Marcos recibió en la medialuna y la cedió de taco para José Luis por la izquierda del ataque, quien se la devolvió de un toque al cañón brasilero; el disparo preciso y potente se desvió levemente en un defensor y fue a contarle a la red sobre lo bien que se la trata por el lado de los latinos. 1-0. Un minuto después el partido se empezó a desdibujar cuando tras un quite de Christian y pase vertical de Marcos, Enzo puso el dos a cero. Se vé que a los pibes estos no les gustó nada sentirse pasados por encima y cobraron off-side. Créanme si les digo que Enzo estaba mínimo 2 metros habilitado. Normalmente en estos partidos se dan situaciones confusas, y off-sides dudosos, pero éste no lo fue, y se vió en la cara de los contrarios que lo cobraban porque sí, porque no se bancaban perder con nuestro equipo.
Cuatro minutos después, el destino jugó una de sus cartas, y José Luis recibió más de un metro en off-side y la jugada terminó en gol. Los contrarios no atinaron a cobrar posición adelantada porque creo que les dió vergüenza. Sin embargo se dieron dos situaciones injustas sólo por la deshonestidad de los contrarios. Digo esto porque si no hubiesen cobrado el primero (que no era) y sí el segundo, el saldo hubiese sido el mismo, sin ningún tipo de suspicacias. Un minuto después y con el dominio casi absoluto del KVR, José Luis hizo un muy buen enganche, después otro y dejando a todos mal parados la tocó para Marcos, que casi la manda al fondo de la red con un taco espectacular. Enseguida vino un cabezazo de Marcos que pegó en el palo. Parecerá que exagero, pero hasta aquí era todo del combinado latino, mientras que los alemanes se sermoneaban entre ellos, bastante perdidos. A los 26 minutos Marcos desbordó por la izquierda a lo Riquelme y tiró centro para Christian, que casi convierte. A los 27 minutos Federico sacó en la línea la más clara (en realidad la única) de los Schloss. Sería el mismo Federico quien a los 32’ tirara un pase largo desde el mediocampo para José Luis. El mexicano la hizo toda bien y la cedió para Enzo que definió bajo, para poner las cosas 3-0 (con baile incluido). A los 33’ y ya totalmente mareados, comenzaron los artilugios de los visitantes para intentar levantar el partido: Christian amagó a tirar un pase en el medio, y finalmente pisó la pelota, mientras se escuchaba de fondo el grito de OFF-SIDE de un contrincante. Gritó off-side antes de que patee. Patético. A los 35’ se hizo presente el boludo de siempre: nunca falta un idiota que quiere pelear, pero por suerte nadie le hizo caso (compañeros de equipo incluidos). Terminó así el primer tiempo bastante caliente.
Debo decir aquí, en medio de la pausa del entretiempo, que no termino de sorprenderme de los alemanes. Algo les pasa cuando juegan al fútbol; se termina en dos minutos (sobre todo cuando van perdiendo) toda la amabilidad y el respeto, y les sale de adentro lo peor. No puedo evitar, cada vez que se dirijen a nosotros como monos salvajes, en imaginar a cierto personaje de bigotes sonriendo desde el infierno.
El segundo tiempo fue una guerra: según dicen, estos chicos juegan en una liga de acá, y son buenos. Quizás por eso no se hayan aguantado el toque que les propinó el KVR en la primera mitad, con un fútbol eficaz por momentos, pero muy vistoso en general. Y quizás ese sea el motivo por el que hayan salido la segundo mitad dispuestos a ganar a lo guapo. Pero la definición que tienen de guapos aquí es medio rara: cuando defienden lo hacen a lo Bruce Willis, pero cuando tienen la bola se comportan como Barbie. Se sienten con derecho a cuerpear violentamente (pregúntenle a Enzo) y a pegar patadas descalificadoras a cada rato, pero al mínimo contacto con ellos cuando llevan la bola (incluso contactos legales) comienzan los lloriqueos como quinceañeras. La verdad es que la forma en que nos ha tratado este equipo, siempre haciéndonos sentir el rigor de no ser de acá, es despreciable. Por suerte esta es una de las únicas veces que hemos sentido algo así. En términos generales debemos decir que nos hemos cruzado con gente de bien. Quizás un par de roces en el encuentro, pero al terminar, se han aclarado sin problemas.
Este no fue el caso, y la actitud de soberbia, prepotencia, y sobre todo falta de respeto de este equipo fue notoria. Para resumir, se vinieron con todo, y consiguieron un gol después de una muy buena jugada por izquierda, que al final cambiaron para la derecha y que definió perfectamente el 10, con suavidad pegado al palo. Un muy buen gol, demostrando que son realmente un buen equipo (al margen de lo que piense de ellos como persona). Después de eso no pasó nada más en casi todo el segundo tiempo, futbolísticamente hablando. De lo otro, para elegir: una patada CRIMINAL de un mediocampista a la rodilla de Elías; un forcejeo de un defensor con Federico que terminó con el defensor gritando HIJO DE PUTA en perfecto español, mientras el Fede se llevaba la bola, y podría seguir mucho más, pero la verdad que sería dedicarle demasiado tiempo a estos idiotas (y generar otra reacción de ese fanático de los alemanes que es R.R.).
Para finalizar agrego que el partido quedó 3-1 para el KVR, y me permito contar una anécdota que mostrará el grado de estupidez de esta gente. Lichi llevada la cuenta del tiempo, y el partido comenzó a las 21:17’. Con el tiempo cumplido, a las 21:57, había aún un saque de arco para los contrarios, y Lichi decidió dejarlos una jugada más, para que no crean que cortaba el partido justo con un ataque de ellos. La jugada terminó en manos del Edú, y el partido se dio por terminado. La reacción de dos energúmenos de los Schloss no se hizo esperar. Nos costó mucho entender lo retorcido de su queja. No decían que habíamos terminado antes, no señor. Decían que nosotros habíamos dicho que faltaba menos, y que no dudaban que se había jugado el tiempo reglamentario, pero que nostors habíamos anunciado que faltaba menos, para, en caso de que convirtiesen un gol, terminarlo antes. Se entiende? Jamás en mi vida escuché una acusación conjugada en futuro condicional. Me apuro a aclarar que jamás en mi vida, además, enfrenté a un equipo tan irrespetuoso y arrogante. Con decirles que al final ni siquiera saludaron y se fueron todos sin ducharse.
Una lástima enfrentar gente así en una liga que promociona la polémica desde su falta de árbitros, pero no la falta de respeto y el trato despectivo. Hemos enfrentado a innumerables equipos, y siempre hay roce, pero al final se saluda formalmente, y todo queda ahí. Incluso hemos tenido un altercado pero tan sólo fue un jugador del otro equipo, y ninguno de sus companieros se comportó como él. Esta fue la primera vez que enfrentamos un equipo entero de imbéciles. Esperemos que no se repita.
Por lo pronto me dijeron que el ¡ultimo partido fue parejo, bien jugado z con los roces mínimos de un partido sin jueces.
2 comentarios:
muy buenas criticas "Fontana" espero que hoy venga todo el equipo a entrenar.Necesitamos un poco más de orden en el campo.
Un abrazo y nos vemos......
Cristhian
Christian
ud. no puede poner oreden en su hogar menos lo puede hacer en una cancha de futbol
Cierre el pico y dediquese a tejer que va a tener mas alegrias que en el futbol.
Publicar un comentario