Cuando finalmente entendí todo me sentí como el más imbécil. Nunca les pasó que escuchan una palabra y después cuando la ven escrita, aunque esté mal escrita pueden leerla perfectamente? Incluso tiempo atrás llegó una de esas cadenas de mail, en la que se explicaba que cuando uno lee, el cerebro no verifica toda la palabra; sólo se le presta atención a la primera letra y la última y luego interpola, con los datos del contexto. Suena increíble, y es muy interesante leer el ejemplo que presentan (por ejelmpo utsedes pueden leer esto sin probleams), pero cuando les pasa lo que a mí, deja de parecerles divertido. Por qué carajo el cerebro haría algo así? Por qué no leer todo? Cuando me comentaron lo de la Bundesliga, escuché eso: Bundesliga. Ya aquí, leí los comentarios que me dejaban, e incluso entré a páginas web, y siempre que decía Bunteliga yo leía Bundesliga. El golpe fue muy duro cuando me percaté de mi error, pero creo que aún no me doy cuenta de todo lo que esto implica. Hay algo que necesito hacer, y voy a hacerlo aquí. Pido disculpas por anticipado: LA PUTA QUE LOS PARIO, COMO PUDE SER TAN PERO TAN PELOTUDO; ME CAGO EN MI PUTA DECISION DE VNIR A LAS APURADAS COMO EL REY DE LOS BOLUDOS.
Ya está, sepan disculpar el exabrupto, pero tenía que descargarme. Extrañamente, sin embargo, no me siento todo lo mal que debería. Me gusta la ciudad, el trabajo no es lo mejor pero por lo menos no tengo presiones, y me alcanza para vivir. Así que he decidido quedarme en Aachen, y ya que estoy aquí, seguir los pasos del Kagen von Rissen en la (ahora bien escrita, sin dudas) Bunteliga. Continuaré igualmente en la penumbra, pues si me doy a conocer como periodista que sigue al equipo, temo generar conductas poco espontáneas en los protagonistas. Sabido es que ante una cámara o un micrófono nadie actúa naturalmente (algo que saben todos, excepto los que producen Gran Hermano), por lo que desde el anonimato comentaré los pormenores del equipo en lo que queda del torneo. Respecto al color de las crónicas debo decir: no es mi intención hacer periodismo amarillo, promoviendo peleas como las de cartel entre vedettes cada verano, ni rosa, metiéndome en la vida amorosa de los jugadores. Mi periodismo será desprovisto de color, aunque si veo peleas de cartel las denunciaré, al igual que si presencio alguna escena amorosa entre compañeros. Tan sólo me comprometo a no mentir ni generar situaciones para luego relatarlas.