Señores, desde hoy algo ha cambiado en mi relación con el equipo. Cuando vine me propuse mantenerme alejado de los muchachos, no involucrarme para así ser más imparcial en mis relatos. Es por eso que ni siquiera sé con exactitud el número de jugadores que integran el equipo, y mucho menos sus nombres. Pero hoy mientras presenciaba el partido frente a un combinado alemán que ni siquiera sé como se llama, me volví hincha. No simpatizante, ni siquiera asiduo seguidor; hincha con todas las letras (para los brasileros Torcedor). Pero vamos a lo acontecido:
Hans
Tuca Perlo ----- Topadora Jatuff ----- Xiru (Clark Kent) ----- Björg
Víctor ----- Fede Casanova ----- Enzo ----- Ernesto Danieli
Marquinhos ----- José Luis Huguito Valdez
Normalmente el Fede jugaba arriba junto a Enzo, y de enganche iba el tapón Mauricio, pero ante las ausencias el dibujo se vió un poco modificado. Los muchachos desestimaron mis consejos sobre los nombres de guardametas (ver aquí), y en un acto de poesía pura se buscaron un arquero que se llama Hans. Por cierto muy buen desempeño del encargado de custodiar los tres palos. El partido comenzó mostrando bien parados a los alemanes, y con mucho despliegue físico; en tanto nuestros caudillos estaban desordenados como siempre. Pero con fútbol y ganas fueron arrinconando al contrario en su propia área. Marcos pateó afuera una muy buena oportunidad, más tarde capturó un rebote, y finalmente, tres minutos después Huguito reventaba el travesaño con un zurdazo desde lejos. Todas esas perdidas se pagaron cuando a un alemán le quedó una pelota fuera del área y la clavó en el segundo ángulo, inatajable e inapelable. Vinieron minutos de desesperación de parte del KVR, mientras los contrincantes manejaban la pelota bastante bien (nota aparte para el 5 de ellos: un jugadorazo). Aquí es donde debo hacer un stop y aclarar que cuando me dijeron que jugaban sin árbitros, porque el espíritu de la Bunteliga era ser justos e ir a divertirse, pensé que quizás los alemanes habían llegado a un grado de honestidad y educación que nosotros no teníamos, y que podrían abstraerse del partido y decidir con justicia. Una mierda!!! El penal que no le cobraron al KVR, manotazo del 4 de ellos, no tiene nombre. Allí comenzó a calentarse el partido.
El final del primer tiempo encontró a nuestros jugadores presionando bien arriba y llevándole bastantes problemas a la defensa rival.
Para el segundo no hubo cambios, y apenas comenzado, Fede recibió una falta muy dura a pasos de l amedialuna. El arquero puso 7 tipos en la barrera (que además estaban a unos 5 metros, pero poniendo cara de que estaban a 9 metros) y la falta se ejecutó. Qué digo la falta, el arquero fue ejecutado!! Hay jugadores que patean los tiros libre fuerte y al ángulo superior, otros tiran centros; en este caso Huguito acarició la pelota, le dio con displicencia, como diciendo: tomá arquero, andá a buscarla adentro. Impecable tiro por afuera de la barrera, abajo, al lado del segundo palo. GOLAZO.
Los siguientes 10 minutos, el KVR se vino con todo y el partido se calentó por faltas fuertes de ambos lados. Perlo estaba motivado como pocos, corría y ponía con las ganas de siempre, y le pegaba a todo lo que se movía por la derecha. Alguno afuera comentó que si le ponían una media de cada color, se pegaba patadas a sí mismo. De tanto insistir nuestro equipo, consiguió la ventaja por medio de Huguito, esta vez de cabeza. Baldazo de agua fría para los alemanes nuevamente. Y los roces continuaban. Ya era un duelo lo del 10 visitante con la defensa latina. Hasta que vino LA JUGADA. El 10 se fue por la izquierda y Jorgito Jatuff fue al cruce: no fue foul, o, si lo fue, no fue nada violento; tan sólo un cuerpo a cuerpo. El alemán se tiró al piso y gritó como si le hubieran pegado 4 tiros con un fusil. Se levantó puteando, y lo encaró a nuestro número 2: gran error. Lo empujó, y ni lento ni peresozo Jatuff se le fue encima, le tiro un par de golpes que no llegaron a destino, pero que fueron una declaración de principios, un “acá estoy pelotudo, si vos sos guapo, yo soy más guapo aún”. En ese momento me emocioné casi hasta las lágrimas: por fin alguien ponía en su lugar a estos alemanes prepotentes. Lo que jamás imaginé fue la reacción del 10. Se fue para el banco de suplentes, agarró el bolso y se fue puteando desde lejos, tratando de tener gente en medio en caso de que Jorgito reaccionara. Todo un valiente el muchacho. Para colmo otro del equipo se fue con él (alguno en el banco del Kagen sugirió que quizás se iban a dar un baño de agua fría juntitos). Los que entienden alemán comentaban después que el tipo se fue largando todo tipo de frases racistas. Ahí, ahí es donde me hice más hincha que nunca, y las siguientes líneas no serán del periodista, serán del hincha: a vos te hablo, número 10, primero sacáte esa camiseta, que la 10 la llevan los que saben. Segundo, esto sólo lo podés hacer acá, de hacerte el guapo y después cuando ves que el otro reacciona irte a tu casa y dejar al equipo con uno menos; si lo hacés en Argentina, al otro día te tenés que ir a vivir a Groenlandia. Tercero, se vé que estás acostumbrado a eso, a manejar los partidos desde el escritorio, como en muchísimas ocasiones hacen e hicieron los alemanes en los mundiales y/o torneos internacionales. En cualquier ciudad de cualquier país de sudamérica, no sólo no podés jugar en ningún equipo; ni siquiera podes alcanzarles el agua a los muchachos. Cuarto: Nazi y la concha de tu madre, cobarde como todos los nazis!!. Ver Post Solcito y aclaraciones
Por suerte no todos eran tan imbéciles como el 10 y su compañero de ducha, y el partido siguió con relativa normalidad. Los alemanes se vinieron con todo y la defensa local sufrió bastante. Comenzaron a cobrar todas a su favor, con la amenaza latente de que si se enojaban se iban y después, en los escritorios, el partido lo ganaban ellos (esa es una regla no escrita de la Bunteliga, ante la duda lo ganan los alemanes). Cuando parecía que el empate estaba al caer, apareció una vez más Huguito con otro golazo. Sombrero a uno en el área, y de zurda adentro. La verdad es que al ver ese gol, verlo al pibe gritándoselo con todo al alemán que lo marcaba en la cara, no pude menos que recordar la historia de Aleksei Klimenko y todos los integrantes del FC Start. Al que no sepa de qué les hablo, les prometo en breve contar la historia de ese equipo que hizo historia. Sin dudas esta noche sentí que una vez más la historia se repetía (por supuesto salvando las distancias entre ambas situaciones; lo otro era una guerra!!!). 3 -1 y a festejar. De ahora en más me referiré a Huguito como Klimenko. Quizás tus padres te hayan bautizado de pequeño, pero esta noche te ganaste el nombre: José Luis Klimenko Valdez.
Para este partido había planeado ponerles puntajes a los jugadores, de 1 a 10. Después del partido, no hay nada que analizar, todos tienen 10 !!!