lunes, 15 de septiembre de 2008

Excusas, disculpas y breve relato

Buenas noches estimadísimos lectores de este humilde espacio. Sé por algunos comentarios que están esperando la nota con los pormenores del partido anterior, por la copa. Me permito pedir disculpas. Pero esta vez es así, disculpaS, en plural. Debo disculparme primero por no escribie más seguido: estoy cada vez con menos tiempo y por eso mi larga ausencia. La verdad es que antes de escribir sin tiempo prefiero no hacerlo, para mostrarles mi respeto. Mejor nada que algo escrito a las corridas (españoles abstenerse…) y sin contenido. La segunda disculpa es más compleja: la verdad es que entre tanto ir y venir perdí las anotaciones del partido anterior, por lo que no tendrán aquí una descripción detallada de lo acontecido, sino más bien un resumen. Prometo que no volverá a suceder.

El partido fue por octavos de final, en cancha de KVR. Para desgracia de nuestros gladiadores, el equipo visitante no era muy fuerte futbolísticamente hablando. Digo esto porque he observado que los muchachos prueban al rival durante los primeros 5 minutos: si resultan ser buenos, el partido sale bien jugado táctica y técnicamente; caso contrario, cuando se dan cuenta que es “ganable” se relajan como si ya hubiesen ganado, y los partidos salen desordenados y plagados de intentos individuales. Sin dudas esto juega a favor del contrincante, y eso es lo que aconteció exactamente en octavos. Los contrarios eran un equipo de toque y juego a ras del piso, pero con muchos jugadores mas bien viejos (si me dijiesen que el 10 tenía 55 años no me sorprendería en lo más mínimo). El primer tiempo terminó 2-1 para los latinos, y en el arranque del segundo convirtieron el tercero y se adueñaron de la pelota y de casi todo el campo. S enotó el juego sin tensión, sabiéndose ganadores del cotejo, y sobre el final se sufrió, sobre todo cuando de un rebote vino el segundo gol visitante, y los últimos minutos llovían pelotazos al área. Se ganó finalmente como se ha dicho, pero sirva ese partido como lección.

El próximo miércoles es la semifinal en Lemiers (Holanda), y el equipo es un viejo conocido; fue el primer equipo que enfrentó el KVR en la Bunteliga. No me animo a hacer pronósticos, pero si el equipo juega como lo vino haciendo no debería tener problemas para ganar.

Por otro lado hubo dos importante sucesos en las últimas semanas: las partidas de Víctor y Mauricio. Desde aquí un fuerte abrazo a ambos, y sepan que se los extrañará tanto por su aporte futbolístico como humano. Dos grandes jugadores y grandes tipos también.

Cambiando de tema, hay algo que me inquieta desde el inicio del torneo. Ha habido muchos goles, desde muy buenos hasta algunos de rebote; muy emotivos y no tanto, pero todos con algo en común: la ausencia total de festejos. Cuando digo festejos me refiero a esas coreografías a las que nos tiene acostumbrados los goleadores profesionales (algunos de los más extravagantes aquí). No pido un festejo muy elaborado, algo simple estaría bien, pues la firma del goleador tiene que estar presente.

Antes de despedirme les dejo una sugerencia.